El estrés y sus peligros durante el embarazo

Los niveles de la hormona del estrés cortisol pueden afectar tanto a la madre como al bebé. Nuestra psicóloga nos explica los peligros que suponen para el futuro hijo sufrir estrés durante el embarazo y aporta unas pautas para disminuir los niveles.

Tabla de contenidos

2015_03_juana_peris_gallego
El estrés es uno de los peores síntomas que el ser humano siente en diferentes situaciones de su vida. Existen diferentes estudios que afirman que el estrés afecta de manera nociva al cuerpo, pero ¿qué ocurre cuando la mujer que lo sufre está embarazada? Durante los nueve meses de embarazo, son habituales los controles que se realizan a la madre y al feto: control del peso, la amniocentesis, ecografías, etc. Lo que ahora empieza a despertar una atención mayor es sobre el nivel de estrés que presenta la mujer embarazada, porque el estrés y sus peligros durante el embarazo es un tema a tener en cuenta. 

El estrés y sus peligros durante el embarazo ¿cómo afecta al futuro hijo?

Si la madre sufre de estrés o de ansiedad de manera continuada, puede predecir que en un futuro su hija/o pueda sufrir de problemas como déficit de atención, hiperactividad, y tal vez también de problemas de conducta. Se ha investigado que los niveles de la hormona del estrés cortisol, que dispone el cuerpo para confrontar lo que percibe como peligro, puede afectar tanto a la madre como bebé.

Las futuras mamás más nerviosas o ansiosas disminuyen el flujo sanguíneo que llega al bebé. Cuanto más alto es el nivel de cortisol en el líquido amniótico que envuelve al bebé, más bajo es el nivel de coeficiente intelectual del bebé, en el futuro. El cerebro del bebé, así como su aprendizaje se ven afectados. El nivel de ansiedad de la madre podría multiplicar por dos el nivel de hiperactividad del niño y tener un efecto a largo plazo sobre el desarrollo de sus hijos. Según diferentes investigaciones, los bebés de madres estresadas manifiestan más problemas de ansiedad, de falta de atención, de hiperactividad y también de problemas conductuales, especialmente en los chicos. Es por todo esto, que es necesario prestar atención a los primeros síntomas de nerviosismo o ansiedad en las mujeres que están intentando quedarse embarazadas o ya están embarazadas.

Presta atención a las siguientes pautas que pueden ayudar a disminuir los niveles de estrés:

estrés y sus peligros durante el embarazo
1. Busca momentos de descanso siempre que puedas. no sólo es bueno para ti, sino que es buenísimo para el bebé, así que no te sientas culpable por dedicar un tiempo a «no hacer nada». Mientras estás en el trabajo, trata de encontrar un lugar donde puedas relajarte a la hora de la comida y poner las piernas en alto y, al llegar a casa, elimina algunos quehaceres domésticos. Aunque te guste tener la casa reluciente, ahora no es el momento de ser perfeccionista. Si ya tienes hijos es más difícil encontrar tiempo para relajarte, pero podrías pedirle a tu pareja, a una amiga o a los abuelos que los cuiden una tarde de vez en cuando para que tú puedas disfrutar de un muy merecido descanso.

2. Yoga para y durante el embarazo, mantiene el cuerpo flexible y enseña muchas técnicas de relajación. Practicarlas te ayudará durante el embarazo y también durante el parto. Si tienes tendencia a sufrir de ansiedad o a padecer ataques de pánico, las técnicas de respiración que se usan al practicar yoga también pueden tranquilizarte.

3. Comparte tus preocupaciones, si pasas noches en vela pensando en si tu bebé nacerá sano o en quién lo cuidará cuando tengas que volver a trabajar, no eres la única. Hablar de tus preocupaciones, sea con tu pareja, con tu mamá o con una amiga que ya tiene niños, te ayudará mucho. Otras mujeres que están en la misma etapa del embarazo que tú, quizá las que asisten a tu clase de preparación para el parto, seguramente comparten tus ansiedades.

4. Dieta y ejercicio. Hay algunos alimentos que pueden ayudarte a equilibrar las hormonas que se disparan en momentos de estrés. Los alimentos que contienen vitaminas B, como el extracto de levadura, el pan y el arroz de grano integral, aumentan los niveles de la hormona serotonina, que es anti estresante. El ejercicio físico también reduce la tensión, así que continúa haciéndolo, siempre que sea una actividad segura. Si tienes dudas al respecto, pregúntale a tu médico.

5. Cuidar vuestra la relación de pareja. Tanto tú como tu pareja, debéis tener en cuenta que antes que padres sois pareja, y tenéis que estar bien entre vosotros para poder estar bien como padres. Ya que todas estas emociones también se trasmiten al bebé.

Pide cita gratis